Un nuevo delito: la estafa triangular mediante la compraventa de Bitcoins

Pablo Juanico

Jurista, asesor jurídico y cofundador de A definitivas

La tecnología ya forma parte de nuestro día a día: para lo bueno y para lo malo. Su función principal, aquella para la que ha sido creada (pecando de buen pensar), es la de mejorar la calidad de vida de las personas. No obstante, la realidad ha demostrado que otras de las funciones que ha traído consigo es el auge en la comisión de delitos, así como el perfeccionamiento de su modus operandi. Esta vertiente funcional da pie a lo que la doctrina viene calificando como delincuencia informática o ciberdelincuencia.

La estafa triangular mediante la compraventa de Bitcoins es la musa criminal del presente artículo. Así, los hechos que a continuación se explican, y que constituyen el engranaje del citado delito, se constituyen como una modalidad delictiva que posee su origen en la sutil combinación entre la agudeza del ingenio de los delincuentes y la utilización de los medios tecnológicos.

Su calificación jurídico-penal es la propia del delito de estafa ordinaria de los artículos 248 y siguientes del Código Penal -en adelante, CP-, pudiendo extenderse a la contenida en el apartado primero del artículo 251 CP. Y, en síntesis, podemos afirmar que se trata de una modalidad delictiva con tintes de estafa informática y cuya estructura subjetiva posee un encaje triangular.

Su entramado delictivo es sumamente complejo por lo que, antes de profundizar en su explicación, conviene enunciar dos perspectivas básicas:

  • Por un lado, como eje objetivo de la estafa, aparecen dos transacciones distintas: una primera transacción de compraventa de Bitcoins (BTC), mediante una plataforma Exchange (por ejemplo, LOCALBITCOINS); y una segunda transacción de compraventa de un bien mueble de segunda mano, mediante una plataforma de clasificados (por ejemplo, WALLAPOP).

En este sentido, conviene definir brevemente los conceptos de ‘plataforma Exchange’ como plataforma de intercambio de criptomonedas por dinero FIAT (dinero de curso legal, como el EURO) y de ‘Bitcoin (BTC)’ como activo patrimonial inmaterial cuyo valor es fijado por el concierto entre la oferta y la demanda, sin llegar a tener una consideración de dinero FIAT.[1]

  • Por otro lado, como eje subjetivo de la estafa, aparecen tres sujetos distintos: un primer sujeto que vende BTC -en adelante, Vendedor­-; un segundo sujeto que compra BTC y dice vender bienes de segunda mano -en adelante, Comprador-; y un tercer sujeto que compra bienes de segunda mano -en adelante, Víctima-.

Ahora, anticipadas las dos perspectivas anteriores a fin de facilitar la explicación, procede ahondar en la secuencia fáctica propia que constituye el delito de estafa triangular mediante la compraventa de BTC. Estos hechos, expuestos de manera cronológica, son los siguientes:

  • OFERTA SOBRE LOS BITCOINS: El Comprador emite una oferta de compra al Vendedor por un número determinado de BTC a cambio de determinado dinero FIAT. Esta oferta se realiza mediante una plataforma
  • NEGOCIACIÓN DE LOS BITCOINS: El Vendedor acepta la oferta recibida y, para proceder a la liberación (transmisión) de los BTC, insta al Comprador a realizar un pago bancario por el importe acordado. El Vendedor ha proporcionado su número de cuenta bancaria, su nombre completo y un concepto determinado; datos que el Comprador deberá utilizar para realizar el pago. Esta comunicación se realiza, como norma general, mediante el chat interno de la plataforma Exchange.
  • ANUNCIO DEL BIEN CLASIFICADO: El Comprador, lejos de proceder a realizar el pago acordado, procede a publicitar un anuncio de venta de un determinado bien de segunda mano. El precio final anunciado es coincidente con el acordado por los BTC con el Vendedor. Esta oferta se publica en una plataforma de clasificados.
  • APARICIÓN VÍCTIMA DE LA ESTAFA: La Víctima, usuaria de la plataforma de bienes clasificados e interesada por el bien de segunda mano publicitado, contacta con el Comprador (actuando ahora, irónicamente, como vendedor). Esta primera comunicación se realiza mediante el chat interno de la plataforma de clasificados.
  • NEGOCIACIÓN DEL BIEN CLASIFICADO: La Víctima y el Comprador negocian sobre la transacción del bien de segunda mano y su forma de pago. El Comprador facilita un número de cuenta bancaria, un nombre completo y un concepto determinado; datos que la Víctima deberá utilizar para abonar el importe acordado. Esta comunicación se realiza, como norma general, mediante el chat de la plataforma de clasificados, aunque también puede realizarse mediante otros medios de comunicación telemática (teléfono, correo electrónico, aplicaciones de comunicación instantánea…).

    Guía legal para una startup

INCISO NO CRONOLÓGICO: el Comprador no ha facilitado su número de cuenta bancaria ni su nombre completo ni un concepto determinado propio, sino los que el Vendedor le había facilitado a él previamente en relación con la compraventa de BTC.

  • COMPRAVENTA DEL BIEN CLASIFICADO: La Víctima procede a realizar el pago conforme a los datos recibidos. Una vez realizado, lo comunica al Comprador y éste le indica que en breves procederá al envío del bien clasificado. La operación de pago se realiza mediante una determinada entidad financiera.
  • LIBERACIÓN DE LOS BITCOINS: El Vendedor (recordemos: vendedor de Bitcoins), una vez que ha verificado la recepción del dinero acordado en su número de cuenta bancaria con su nombre completo y el concepto determinado convenido, procede a liberar los BTC pactados al Comprador. Esta acción de liberación de las criptomonedas se lleva a cabo mediante la plataforma Exchange.

INCISO NO CRONOLÓGICO: en este momento, tanto el Vendedor como el Comprador han visto satisfechos sus intereses. Así, el Vendedor ha recibido el dinero FIAT pactado y el Comprador su equivalente en Bitcoins. A partir de este momento cesan las comunicaciones entre ambos.

  • CONTACTO FALLIDO DE LA VÍCTIMA: La Víctima, al transcurrir cierto tiempo y no recibir el bien comprado, trata de contactar con el Comprador. No obstante, no recibe respuesta alguna. Esta comunicación (o, en precisión, intento de comunicación) se realiza, como norma general, fuera de la plataforma de clasificados mediante otros medios de comunicación telemática.
  • DENUNCIA DE LA VÍCTIMA: La Víctima, tras no recibir el bien clasificado ni respuesta alguna por parte del Comprador, acude a la comisaría de Policía más cercana e interpone la correspondiente denuncia.

INCISO NO CRONOLÓGICO: en el relato de hechos de la denuncia refiere haberse interesado por la compra de un bien de segunda mano en una plataforma de bienes clasificados y que, tras haber abonado el precio pactado, no ha recibido el bien en cuestión. Se aporta el número de cuenta bancaria donde se realizó el pago.

  • INVESTIGACIÓN POLICIAL: La Policía inicia las diligencias tendentes a identificar al titular de la cuenta corriente que la Víctima ha aportado y, en consecuencia, se identifica al Vendedor (recordemos: vendedor de Bitcoins y no del bien clasificado) como la persona que se encuentra tras la venta del bien clasificado.
  • INICIO DEL PROCEDIMIENTO JUDICIAL: La denuncia es trasladada a la Autoridad Judicial correspondiente que, a la vista del contenido de la denuncia y el resto de los elementos probatorios existentes, incoa un procedimiento contra el Vendedor por un presunto delito de estafa en la compraventa de un bien de segunda mano. En este momento comienza la odisea judicial del Vendedor, pues se ve inmerso en un procedimiento penal como el principal investigado cuando no ha realizado ningún hecho delictivo.

Huelga decir que la secuencia fáctica descrita anteriormente es tan solo una forma de comisión básica de este tipo de estafa triangular, pudiendo sufrir alteraciones por variables tan usuales como los medios de comunicación empleados, las plataformas utilizadas o las características del bien clasificado.

Ahondando en la integración que este delito y su investigación merecen en el seno de un procedimiento judicial, es plausible -a la par que necesario- afirmar que no es suficiente la mera exposición de la secuencia fáctica descrita. Todo lo contrario, la exposición del engranaje fáctico de esta estafa triangular debe ir sólidamente respaldado por un genuino y suficiente acervo probatorio que permita al Juzgador esclarecer la realidad de los hechos acontecidos; suficiencia probatoria expresada en términos cuantitativos y no solo cualitativos.

A su vez, la finalidad de las diligencias de investigación debe de constituirse, como fin último y real, en la exoneración de toda responsabilidad penal sobre el sujeto investigado (el Vendedor de BTC), pues más que autor del delito de estafa es una víctima más; y, a su vez, en la identificación del verdadero estafador (el Comprador de BTC) a fin de que responda penalmente por sus hechos.

Sintetizando lo expuesto, podemos afirmar que la estafa triangular mediante la compraventa de BTC supera las propiedades de una mera estafa informática, enmarañando su estructura con la inclusión de un tercer sujeto y dificultando su persecución bajo el velo que ofrecen las plataformas de compraventa de criptomonedas.  Es por ello por lo que resulta tan recomendable como necesario que el estudio y análisis del cibercrimen avancen al mismo compás que la tecnología, así como que se inviertan los recursos y medios necesarios en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y en los Juzgados y Tribunales de nuestro país.

[1] Breve extracto definitorio extraído de la concepción legal otorgada por la STS (2ª) 326/2019, de 20 de junio, Pte. Llarena Conde, FJ 3º (ROJ: STS 2109/2019).

4 comentarios en “Un nuevo delito: la estafa triangular mediante la compraventa de Bitcoins

  1. Todo es falso. Para empezar nadie adelanta dinero en una compra en Wallapop, Milanuncios o similares salvo contadas excepciones y para cantidades muy pequeñas. Es casi imposible ubicar un prepago por transferencia. Dichas plataformas ya ofrecen opciones de pago seguro o en su caso se recurre a Paypal. El hecho citado como ejemplo es irreal.

    • Buenos días, Alfredo:
      Entiendo completamente tu incredulidad respecto al engranaje delictivo explicado. Es precisamente esta incredulidad la que cobija a los ciberdelincuentes y la que dificulta el esclarecimiento de los hechos en el seno del procedimiento judicial.
      Por un lado, respecto al pago anticipado en la compraventa de bienes clasificados, cuando el vendedor es un particular y no se encuentra en la misma localidad que la del comprador, aunque es una práctica peligrosa resulta habitual.
      Por otro lado, respecto al pago seguro en las plataformas Exchange, no todas las plataformas ofrecen esta modalidad. Y aún cuando la ofrecen, son muchos los partícipes en la compraventa de Bitcoins que rehusan utilizar estos medios por la necesidad de aportar cierta información confidencial (datos bancarios, principalmente). Así pues, resulta habitual que los pagos se realizan extra muros de estas plataformas, mediante ingresos bancarios o meras transferencias.
      Aún lo anterior, entiendo y comparto tu sorpresa por cómo puede ocurrir una estafa tan simple en pleno siglo XXI. Los mecanismos de seguridad de las plataformas deben de evolucionar a la par que los medios de investigación tecnológica para que, una vez sucedido el hecho delictivo, la investigación resulte rápida y eficaz.
      Por último, sirva de ejemplo jurisprudencial de esta estafa triangular la Sentencia del Juzgado de lo Penal Nº 12 de Valencia 450/2018, de 22 de octubre (no está publicada en el CENDOJ, contáctame y te la paso; sí está publicada la Sentencia de apelación: SAP Valencia 92/2019, de 21 de febrero). El sujeto investigado -cliente del despacho donde yo trabajaba- poseía 16 causas abiertas en toda España por el mismo delito, siendo una víctima más de la estafa triangular explicada.
      Sin más, muchas gracias por el tiempo dedicado en leer el artículo. Quedo a su disposición para cualquier aclaración.

    • Buenos días, Fermín:
      En absoluto. Ni todos los usuarios de plataformas de compraventa de Bitcoins son sujetos pasivos de esta u otra estafa ni, de haber sido estafados, es totalmente imposible que recuperen su momento.
      La estafa que se explica en este artículo -la estafa triangular mediante la compraventa de Bitcoins- es una modalidad de estafa que se puede dar en el seno de una compraventa de Bitcoins en una plataforma de compraventa. Es por ello que las medidas de seguridad a adoptar tanto por la plataforma como por el usuario deben de extremarse, con el fin de evitar esta u otras estafas.
      Respecto a recuperar el dinero en el supuesto de haber sido estafados, es meridiano conocer la identidad del sujeto estafador y, siempre que sea posible, tratar de seguir el rastro de los Bitcoins . De este modo, podrá iniciarse una acción judicial contra el estafador y, tras una sentencia condenatoria precedida por una correcta y eficaz instrucción, recuperar el dinero perdido.
      Espero que haya quedado resulta su duda. Muchas gracias por su atención.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.