La instalación de toldos en las Comunidades de Propietarios

María José Polo Portilla

 Directora de Sepín Propiedad Horizontal. Abogada

Ya ha llegado el calor…, sin entrar en pormenores, necesitamos acondicionar nuestras propiedades para que, este periodo estival se haga más llevadero.

Una de estas medidas es la instalación del aire acondicionado, tema sobre el que ya escribí, y a cuya lectura remito,, si bien, a este respecto, he de hacer una matización, pues ahora, tras la reforma de la LPH, ya no es necesario el quorum unánime cuando se trata de la realización de obras en elementos comunes, siendo suficiente, en estos casos, el acuerdo de las tres quintas partes de la totalidad de cuotas y propietarios, como señala el art.10.3.b) de la Ley de Propiedad Horizontal.

Otro sistema que puede ayudar a bajar la temperatura, son los citados toldos. ¿Se pueden instalar en cualquier sitio, sin importar el color, forma o tamaño?

Aunque habrá que estar al supuesto concreto, hay que tener en cuenta que, en la mayoría de las ocasiones, la ubicación suele hacerse en elementos comunes, como sucede con el aire acondicionado, por lo que, la Comunidad debe dar su aprobación.

De este modo, en principio, aplicando estrictamente la Ley de Propiedad Horizontal, si la ubicación es la fachada, interior o exterior, habrá de someterse al acuerdo comunitario, siendo necesario, como hemos visto, el consentimiento de las tres quintas partes.

Ahora bien, las Leyes tienen que ser aplicadas conforme la realidad social del tiempo concreto, como establece el artículo 3.1 del Código Civil, así, tanto doctrina como jurisprudencia han venido flexibilizando este quorum por tratarse de una instalación necesaria para el bienestar, como sucede con el citado aire acondicionado, no obstante, también es cierto que aunque cualquier propietario puede hacer instalaciones en su piso, cuando no menoscabe o altere la seguridad del edificio, ni su estructura y configuración exterior, conforme el art.7 de la L.P.H, asumiendo este el pago de las mismas al tratarse de su propia obra, lo que ocurre es que cuando da al exterior hay que  tener en cuenta que afecta a la fachada y estética del inmueble, repito, es necesaria la autorización de la Comunidad, pero ¿sería preceptivo el acuerdo de las tres quintas partes?

Mi criterio es que este quorum sería excesivo, pues no se trata de una gran obra, en la mayoría de los casos solo se necesitan unos anclajes, pero sí altera la configuración, por lo que mi recomendación es que ante la petición de un propietario o incluso en la primera Junta a celebrar se someta esta cuestión a votación, acordando un sistema y color en los toldos a instalar de tal modo que se hagan de una manera uniforme, para lo que bastaría el acuerdo de la mayoría simple de la regla 7 del art. 17 del citado texto legal.

Con este acuerdo evitaríamos situaciones como las de los denominados ejemplos precedentes o el consentimiento tácito de la Comunidad que suponen siempre, un problema de inseguridad. De tal modo, la aprobación en Junta es la manera más sencilla de evitar conflictos comunitarios por este motivo y lograr una seguridad y uniformidad en la Comunidad.

Todo ello sin perjuicio, claro está, de que siempre será necesario comprobar el Título, los estatutos, para saber si existe alguna norma a estos efectos, por ejemplo, prohibiéndolos, en cuyo caso, sí sería necesario el acuerdo unánime por tratarse de la modificación del Título (art. 17.7) o si se establece algún modelo, color, etc.

De este modo, si no hubiese previsión estatutaria alguna, el interesado debe solicitar autorización para la instalación, para lo cual tendrá que enviar un escrito, a estos efectos, al Presidente, como señala el art. 16.2, quien deberá incluirlo como punto del Orden del día de la próxima Junta que se celebre.

En cualquier caso, repito, esto suele ser un asunto que se trata en las primeras Juntas de la Comunidad, por lo que, si es un nuevo propietario, sería tan sencillo como mirar al resto de vecinos que ya lo tengan instalado o preguntar al Presidente o Administrador a estos efectos, pues las consecuencias de instarlo fuera de lo previsto en los estatutos o Junta, sería que la Comunidad puede instar, eso sí, vía judicial, su retirada.

Si el permiso se le deniega, el afectado, deberá impugnar judicialmente el acuerdo, mediante el correspondiente juicio ordinario, en la forma y plazos del art. 18 de la LPH. Debiendo votar en contra y hacerlo en el plazo de tres meses desde la celebración de la Junta.

Los acuerdos adoptados en Junta vinculan tanto a los propietarios actuales como a los nuevos.

Este sería el criterio general, pero existen particularidades que expongo a continuación:

Los patios o terrazas interiores

La respuesta sería la misma, porque la instalación se produciría en la fachada, aunque, en este caso fuese interior, ahora bien, posiblemente si no se altera la configuración, se podría defender que se puede hacer sin acuerdo. Posible, pero no recomendable.

Los locales

En este caso, si la fachada donde se pretenden colocar es común, se aplicaría lo dispuesto en la generalidad, pero si se trata de un elemento privativo, el local, podrá instalar su propio toldo, como hará igualmente con la configuración de su propiedad, tanto interior como exterior.

¿El aire acondicionado se puede colocar en elementos comunes sin el acuerdo de la Junta? ¿En cualquier lugar? ¿Es posible que la Comunidad niegue la autorización? Ya disponible el estudio de Jurisprudencia al Detalle con la jurisprudencia más destacada sobre la instalación del aire acondicionado:

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