Campaña de distracciones al volante: “stop chatear”

Miguel Guerra Pérez

Codirector de Sepín Tráfico. Abogado

Nos hacemos eco de la campaña “STOP DISTRACCIONES” impulsada por RACE, Castrol y BP en la cual se pretende poner fin a las distracciones al volante, algo que, desgraciada y habitualmente, se ha generalizado. Como pone de manifiesto el RACE las cinco distracciones más presentes en la conducción son:

1. Utilizar el móvil.

2. Las preocupaciones personales y el estrés.

3. Manipular elementos apartando las manos del volante.

4.  Apartar la vista de la carretera.

5. Atender las necesidades de los niños mientras se conduce.

Los cinco mensajes en los que se centrará la campaña y que recoge el RACE son:

  • Planifica y prepara todo lo que puedan necesitar los niños antes del desplazamiento. Los niños en los vehículos son una significante fuente de distracción, hasta el punto de que 3 de cada 4 conductores reconocen que si viajan con niños en los asientos traseros frecuentemente se vuelven o miran por el retrovisor.
  • Deja fuera del vehículo el estrés y las preocupaciones personales. Distraen frecuentemente al 56 % de los conductores, siendo el tipo de distracción que más accidentes y situaciones de riesgo provoca.
  • Mantén siempre las dos manos al volante. El 54 % de los conductores reconoce manipular el navegador, un dispositivo móvil, o la radio. Existen también las distracciones más tradicionales, como fumar, asearse o buscar algo en la guantera.
  • Para tu total seguridad, olvídate del móvil mientras estás conduciendo. Un 46 % reconoce distraerse hablando por el móvil incluso con el manos libres. Chatear por el móvil es la conducta distractora más peligrosa.
  • Nunca apartes la vista del tráfico y de la carretera. Un 38 % reconoce desviar la atención del tráfico ante un accidente, provocando que se produzcan nuevos accidentes. A 120 km/h se recorren unos 100 metros en 3 segundos, distancia similar a un campo de fútbol.

Son múltiples las actuaciones que se realizarán y de las cuales nos hacemos eco, pero queremos centrar el post en la distracción que supone la utilización del teléfono móvil, no ya solo para hablar, sino también para mandar mensajes de texto, o incluso los conocidos wasap que nos han cambiado la vida a todos.

Si hablar por el móvil supone una distracción, y, desde luego, debería resultar impensable para todos aquellos vehículos que no disponen de dispositivos de manos libres, aunque, seamos claros, aún disponiendo de los mismos siempre hay unos segundos para localizar la agenda y marcar, segundos que son suficientes para ocasionar un accidente, imaginemos escribir un mensaje de texto.

La Dirección General de Tráfico (DGT) ha catalogado las distracciones al volante, señalando que “la conducción distraída” es la causante del 50 % de los accidentes. Reitera la DGT que, aún utilizando un dispositivo de manos libres obligatorio para poder establecer comunicaciones telefónicas, la capacidad de concentración al volante se pierde en gran medida e indica que una conversación de más de tres minutos hace que el conductor no perciba el 40 % de las señales, baje la velocidad y aumente el tiempo de reacción.

Como se ha denunciado por la prensa, más de 13 millones de conductores, un 60 % de los encuestados, reconoce que ha usado el móvil mientras conducía.

Asimismo, casi 4 millones de usuarios ha contestado SMS o leído un wasap mientras su coche estaba en marcha; otros 2,7 millones admite que no utilizan el manos libres en el habitáculo del vehículo y más de medio millón asegura que han estado muy cerca de sufrir un accidente por atender la pantalla del móvil.

La conclusión del estudio señala, como perfil de conductor que usa el móvil, a un joven menor de 34 años, que viaja solo, en un recorrido rutinario; que va o regresa del trabajo y que utiliza el wasap cuando se detiene en un semáforo o en un atasco.

Precisamente el wasap es la aplicación más utilizada por los conductores que infringen esta norma de circulación, con cerca de 2 millones.

La campaña no solo será divulgativa, sino que propone una serie de medidas como son: el aumento de la formación, el desarrollo y la instalación de una tecnología más segura en los vehículos y, finalmente, incluso el incremento de las sanciones.

Recordemos que la prohibición de hablar por el móvil se recoge en el  art. 18.2 del Real Decreto 1428/2003, de 21 de noviembre, por el que se aprueba el Reglamento General de Circulación para la aplicación y desarrollo del Texto Articulado de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial, aprobado por el Real Decreto Legislativo 339/1990, de 2 de marzo, que señala:

“Se prohíbe la utilización durante la conducción de dispositivos de telefonía móvil y cualquier otro medio o sistema de comunicación, excepto cuando el desarrollo de la comunicación tenga lugar sin emplear las manos ni usar cascos, auriculares o instrumentos similares (artículo 11.3, párrafo segundo, del texto articulado)”.

Dicha prohibición también viene recogida en el art. 11.3 del Real Decreto Legislativo 339/1990, de 2 de marzo, por el que se aprueba el Texto Articulado de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial.

Como infracción grave, recogida en la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial  (art. 65.4 g), conlleva una sanción de multa  de 200 euros -con posible reducción del 50 % si se paga en período voluntario- y pérdida de tres puntos del carné de conducir (art. 67 la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial y Anexo II, punto 17).

A la vista de su repercusión, ¿deben incrementarse las sanciones o elevarse a muy grave la utilización del móvil y concretamente mandar mensajes o wasapear conduciendo? La cuestión queda ahí, pero bienvenidas sean campañas como esta.

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