Mediación no es “mediación”

21 de enero: Día Europeo de la Mediación

  Gema Murciano Álvarez

Documentación Jurídica de Sepín. Mediadora familiar. Abogado

 Hoy no es un día cualquiera, estamos de celebración: es el Día Europeo de la Mediación. Con ello se pretende dar relevancia a una forma de obtener Justicia Justa, y que consigue resultados muy óptimos.

Sin embargo, a pesar de los esfuerzos que se hace desde determinados operadores jurídicos, y no tan jurídicos, la mediación y los mediadores se siguen topando de frente con un desconocimiento en general de lo que es Mediación. Baste para ello leer una noticia publicada el pasado 1 de diciembre en el “elperiodico.com”. En realidad más que una noticia es la carta de un lector con una crítica feroz hacia la mediación.

Dicho lector, con gran acierto critica la vulneralización que se está haciendo de la democracia a través de las reformas de que se han producido en la Justicia- véase si no uno de los acertados post del Letrado Miguel Guerra en el Blog de SEPIN-  con lo que ya discrepo es con la afirmación de que la mediación sea causa de esa vulneración de la Justicia.

Leyendo este tipo de cartas, o  la reacción de personas que tras ver el video que ha creado Mediación  Siglo XXI , han dicho, “Ahh, pues ahora me queda claro lo que es la mediación”, es evidente que ni desde las Instituciones, ni desde los propios profesionales de la mediación se están satisfaciendo las dudas de la ciudadanía en general, lo que no deja de ser preocupante y que además podría ser una de las razones por las cuales no termina de cuajar en nuestra cultura. Uno de los atributos que se desarrollan en la mediación es la escucha activa, a la que también dedicamos otro post en el Blog de SEPIN, por lo que no voy a volver a extenderme en sus características ni en sus ventajas, solo advertir, que quizás los profesionales, no lo estemos poniendo en práctica.

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Se está “vendiendo” la Mediación como algo para desatascar la Justicia, pero sin incidir en su valor añadido, no es de extrañar por tanto que la ciudadanía perciba la mediación como una Justicia de segunda clase, sólo para los que no pueden costear un proceso judicial, o una especie de parche. De hecho, hay una frase muy ilustrativa al respecto en la carta que dice “con la mediación se intenta evitar que la gente acuda a los juzgados y que los particulares sufraguemos lo que hasta ahora costeaba la Administración de Justicia”. 

En primer lugar habría que aclarar que la vía judicial para la gran mayoría de la sociedad, supone que debe hacerse acompañado de asesoría técnica para poder estar bien defendido y que no se sufra una merma en nuestros derechos, esto implica que debía acudirse con abogado, en muchas ocasiones con procurador y en otras muchas con peritos. Y todo esto no es gratis, una defensa bien construída por un buen profesional justifica un precio, y eso multiplicado por tres. Además el ir acompañado de un buen letrado no siempre garantiza ganar, pues puede darse el caso de que el cliente insista y pretenda defender lo indefendible y acabe con una condena en costas. Y en cualquier caso hay que tener presente que siempre hay un perdedor.

Con estas premisas podemos concluir que la mediación no es una fórmula que pretende romper aún más los bolsillos de los ciudadanos, pues es falso que entrañe pagar por algo que antes tenía el carácter de gratuito.

Otra frase que también capta mi atención es la siguiente: “la realidad es que acudir a la justicia nos otorga democracia e igualdad” . Al margen de lo polémicos que queramos ser dado el panorama  socioeconómico actual, lo cierto es que no puede considerarse democracia que para resolver un conflicto la única forma que se vislumbre sea acudir a la vía judicial. Lo democrático es que se pueda elegir y nuestro sistema admite a día de hoy que quien tenga un problema con un vecino, con su contrato de arrendamiento, con la gestión de su empresa, con una rebaja de su categoría laboral, con el régimen de visitas de los abuelos, con un caso de bulling, pueda dirigirse, a la vía judicial, al arbitraje, a la conciliación o la Mediación según elija.

La igualdad que otorga la Justicia, tal como se refleja más arriba, corre el riesgo de ofrecer respuestas tipo a casos similares, sin tener en cuenta de que no hay dos casos iguales.  El ejemplo más claro lo podemos ver en los baremos que establecen las cuantías de las indemnizaciones en accidentes de circulación.

Con la Mediación el que toma la decisión no es un tercero que desconoce la total dimensión del conflicto, sino la propia persona que tiene dicho conflicto, en un juicio, no tendrá la libertad de contar la profundidad del problema, porque o bien estará sujeto por las indicaciones de su abogado al que debe de hacer caso, o el mismo proceso minimizará su intervención.

Acudir a Mediación no significa que se deje sin castigo al “presunto” infractor, pero mediante su proceso se pretende resolver el conflicto y que no se vuelva a repetir, y aún en el caso de repetirse, dar otro instrumento que sirva para resolverlo en sus inicios para evitar que llegue a mayores.

Por otro lado, y después tantos años implantándose en España, sería deseable dada la importancia de la fecha de hoy que la Real Academia de la Lengua Española, colaborase en la difusión de la Mediación y revisase su definición de mediar:

                                      (Del lat. mediāre).

                                       1. intr. Llegar a la mitad de algo. U. t. en sent. fig.

                                       2. intr. Interceder o rogar por alguien.

                                       3. intr. Interponerse entre dos o más que riñen o contienden, procurando reconciliarlos y unirlos en amistad.

                                       4. intr. Dicho de una cosa: Existir o estar en medio de otras.

                                       5. intr. Dicho de una cosa: Ocurrir entre dos momentos.

                                       6. intr. Dicho del tiempo: Pasar, transcurrir.

                                       7. tr. p. us. Tomar un término medio entre dos extremos

Obviamente las definiciones 2 y 3 se alejan de lo que es la herramienta de resolución de conflictos, y son las que se utilizan para definir o rebajar el valor de la Mediación, desprestigiarla, hacerla aparecer como un invento del S.XXI o una creación ex novo de una profesión, con actividades propias que hasta ahora las habían realizado otros profesionales.

Y puestos a implicarse en un día como el de hoy, también sería deseable que los medios informativos tuvieran un poco más de cuidado en el uso del lenguaje, evitando titulares que ahondan en la confusión de términos: El Consell apuesta por la mediación como instrumento de conciliación”  y no utilizasen  mediación con “m” minúscula como sinónimo de conciliación, o negociación, pues al margen de que no son sinónimos, la Mediación como método de resolución de conflictos, es distinta y diferenciada de la conciliación, del arbitraje, y de la negociación.

En la conciliación se pueden sugerir soluciones o urgir a las partes para que intenten un acuerdo. El conciliador es un tercero neutral, que tiene la capacidad de presionar y de limitar el tiempo para conseguir dicho acuerdo.

En el arbitraje, el resultado se determina por el árbitro, de acuerdo a la ley aplicable: el árbitro escucha a las partes, pero es él quien decide. El arbitraje es un procedimiento legal; si bien es más flexible que un procedimiento judicial, es un tercero quien decide: el árbitro.

La negociación no deja de ser un intercambio de apuestas, más o menos cerradas,  normalmente entre las partes, pero en ocasiones suele intervenir un Letrado, (como “mediador”, no como Mediador), que recuerda, que la propuesta  es ranozable, inviable, o que incluyendo tal matiz es interesante para las partes.

En la Mediación, el tercero interviniente es absolutamente neutral, no se inclina a ningún lado de la balanza, no hace propuestas, no recomienda ninguna de las planteadas y no valora aquellas que son las que sugieren las partes. Parte de la base de que el problema lo tienen ellos, y él sólo les va a enseñar el camino para que logren un punto en común y carece de esa capacidad de presionar.

Hoy es el Día Europeo de la Mediación, ¿rompemos mitos y barreras y nos implicamos para que se puedan ver sus beneficios?

4 comentarios en “Mediación no es “mediación”

  1. A todos los mediadores de corazón y vocación, ¡¡ FELIZ DIA EUROPEO de LA MEDIACION» por su implantación y cada vez más conocida

  2. Me sumo a la crítica y reivindicación vertida en el artículo.
    Ni se difunde como es debido por quien tiene poder y facultad para hacerlo, ni se informa correctamente al ciudadano, no ya de sus ventajas…ni siquiera de su existencia.
    Y mientras tanto, existe una gran confusión, incluso entre profesionales del derecho, a la hora de diferenciar la Mediación con la conciliación, por ejemplo.

    Mientras tanto, los Mediadores seguimos luchando contra Goliat, intentando dar a conocer, desde nuestra limitada posición, a quien nos quiera escuchar, las ventajas y satisfacción que le puede brindar este método alternativo de resolución de conflictos, llamado Mediación.

    Algún día conseguiremos generar una «cultura de la mediación»?.
    A quien corresponda…..menos fotos y más acción!!

    Una Mediadora.

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