Balthazard no es un rey mago

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Marta López Valverde

Directora de Sepín Responsabilidad Civil y Seguro

Para los que llevan algún tiempo en esto de la valoración del daño personal según el Baremo de tráfico, seguro que saben perfectamente que la “fórmula de Balthazard” es el método para cálculo de la puntuación de algunas secuelas. Pero aun así, se suele escapar una sonrisilla al oír dicho nombre, ya que, fonéticamente, suena muy parecido a “Baltasar”, el insigne Rey Mago. Y aunque a este último se le ha relacionado con los daños personales al ser denunciado allá por el año 2010, por darle un caramelazo a una asistente a una cabalgata (Auto del Juzgado de Instrucción Huelva, n.º 4, de 26 de junio de 2010), y creo recordar que incluso en algún pronunciamiento judicial el Juez o Jueza le llega a confundir con el mismo, no se trata del mismo personaje. De hecho, la fórmula toma su nombre del especialista en Medicina Legal francés Víctor Balthazard, y en las siguientes líneas se va a tratar de explicar en qué consiste.

La misma se recogió en el Anexo II de la anterior redacción del sistema de valoración de daños del RDL 8/2004, y  en el actual se ha heredado dicho método para el cálculo de secuelas concurrentes (art. 98), y como novedad para las interagravatorias (art. 99). Dicha fórmula impide, en los supuestos anteriores, hacer una suma aritmética de las distintas puntuaciones otorgadas cuando concurren más de dos secuelas, obligando al uso de la misma para hallar la puntuación final correspondiente, que no podrá superar los 100 puntos máximos. Está es su expresión:

[[(100 – M) x m] / 100] + M
Donde “M” es la puntuación de la secuela mayor y “m” la puntuación de la secuela menor

Así, cuando hay mas de dos secuelas, para su uso, se parte de la secuela de mayor puntuación y las operaciones se realizan en orden inverso a su importancia. Los cálculos sucesivos se realizan con la indicada fórmula, correspondiendo el término M a la puntuación resultante de la operación inmediatamente anterior. Si al efectuarse los cálculos, se obtienen fracciones decimales, se redondea al alza.

Pare entenderlo mejor se desarrolla un ejemplo en el que las secuelas concurrentes (según clasificación y horquillas de puntuación de la Tabla 2.A.1) por puntación de mayor a menor serían:

  • Tetraparesia moderada: 60 puntos.
  • Afasia motora: 30 puntos.
  • Alteración de las funciones cerebrales superiores de carácter moderada: 25 puntos.

La STS, Sala Primera, de lo Civil, 490/2013, de 15 de julio, explica cómo aplicar la fórmula, por lo que las operaciones quedarían de la siguiente manera:

1) M = 60; m= 25
[[(100 – 60) x 25]/100] + 60= 70 puntos de secuela

 

2) M = 70 ; m= 30
[[(100 – 70) x 30]/100] + 70= 79 puntos de secuela

Y una vez establecidos los puntos, se acudiría a la Tabla 2.A.2 del baremo económico, se buscará para la edad del perjudicado, la indemnización que corresponda a esos 79 puntos de secuela, obteniendo la valoración económica de dichas secuelas.

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One thought on “Balthazard no es un rey mago

  1. Muy bueno Marta. No existe gran diferencia entre aplicar la formula en orden directo o inverso, 3 o 4 puntos como mucho, Ahora bien cuando se aplica en orden inverso de gravedad, aplicación santificada por la Ley 35/2015, y se superan los 100 puntos de secuela, quedará sin valorar la segunda secuela más grave de las padecidas por el perjudicado, lo cual no es fácil de explicar para que la víctima lo entienda. Esta aplicación inversa de la fórmula que podemos llamar aplicación legal, o jurídica de la fórmula, es contraria a la aplicación técnica de la misma, es decir a la aplicación médica de la fórmula, que se ideo para calcular el menoscabo de salud que se origina por una secuela, cuando esta concurre con una segunda de mayor intensidad, después de todo la formula de Balthazard no es más que una regla proporcional.

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