¿Cuántas veces se ha aplicado en España la pena de prisión permanente revisable?

Roberto Guimerá Ferrer-Sama

Director de Sepín Penal. Abogado

No es la primera vez que abordamos en este blog la controvertida pena de prisión permanente revisable, introducida en nuestro Código penal por las Leyes 1/2015 y 2/2015. Su inclusión en nuestro texto punitivo no ha conseguido zanjar la polémica; desde el punto de vista político, los partidos conservadores abogan por su mantenimiento y los progresistas, por su derogación. Ya desde su promulgación estos últimos formularon un recurso de inconstitucionalidad frente a la introducción de dicha pena, recurso que fue admitido a trámite por el Tribunal Constitucional en el verano de 2015, pero que a día de hoy aún se encuentra pendiente de resolver. Es más, durante la anterior legislatura conservadora, los partidos “de derechas” propugnaron una ampliación de los supuestos actualmente vigentes a otros también especialmente graves, y frente a ello, los partidos “de izquierdas” propusieron su íntegra derogación.

El cambio de legislatura tras la moción de censura, en que el actual gobierno tiene un cariz progresista, ha vuelto a avivar la polémica sobre esta nueva modalidad de pena. Hace unos días la prensa dio cuenta de la reunión que mantuvo el padre de Diana Quer y la presidenta de la asociación “Clara Campoamor” con la Ministra de Justicia, en la que aquel pidió que no se abordara “en caliente” esa pretendida derogación. De todas formas, con la actual aritmética parlamentaria y política de consensos, no veo con claridad que hoy por hoy se pueda abordar una reforma legislativa, en el sentido que sea, que afecte a la pena que aquí nos ocupa (tampoco otras reformas de similar calado).

Precisamente en estos momentos acaba de concluir en la Audiencia Provincial de Guadalajara el juicio sobre los asesinatos de Pioz, en el que la acusación interesa para el presunto autor la pena de prisión permanente revisable, circunstancia que la ha vuelto a poner sobre la mesa.

Por supuesto no vamos a entrar a analizar las vicisitudes de este juicio, pues desde luego las desconocemos —salvo el seguimiento periodístico—, pero sí queremos dejar constancia aquí que a día de hoy dicha pena ya se ha aplicado cuatro veces por nuestros Tribunales, en procedimientos del Tribunal del Jurado, en otros tantos asuntos especialmente espeluznantes:

  • En el primero de ellos, la Sección 4ª de la Audiencia Provincial de Pontevedra, en sentencia 42/2017, de 14 de julio (SP/SENT/976116), fue condenado un padre que el 31 de julio de 2015 asesinó a sus dos hijas de 4 y 9 años de edad, degollándolas con una sierra radial eléctrica, a quienes previamente había hecho ingerir diversas sustancias para adormecerlas, disminuyendo así su nivel de consciencia y cualquier posibilidad de resistencia.
  • En el segundo, es la Sección 5ª de la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife, la que, en sentencia 100/2018, de 21 de marzo (SP/SENT/974863), condenó a un hombre por asesinar al abuelo de su novia tras propinarle más de 30 puñaladas en diversas partes del cuerpo y asestarle numerosos golpes en la cara con diversos objetos contundentes que encontró en la casa, aumentando y prolongando con ello su sufrimiento, y aprovechándose de la discapacidad de la víctima por un ictus isquémico que había sufrido años atrás y que limitaban su movilidad y su posibilidad de defensa.
  • El tercer caso fue juzgado por la Audiencia Provincial de Álava y la sentencia que se dictó a finales de septiembre de 2018 condenaba a un individuo por el asesinato de una niña de 17 meses de edad, a la que arrojó por la ventana y falleció, durante el curso de una fuerte pelea con la madre de la niña, a quien había conocido hacía poco tiempo, y a la que también intentó asesinar de la misma manera, sin lograrlo, aunque sí llegó a clavarle un cristal en el cuello.
  • Y el cuarto luctuoso suceso a cuyo autor se condenó a pena de prisión permanente se recoge en la sentencia dictada por la Sección 1ª de la Audiencia Provincial de A Coruña, número 17/2018, de 16 de octubre (SP/SENT/976433). La resolución impone dicha pena a un hombre que no aceptó la ruptura con su ex esposa, con la que había tenido un hijo; tras diversos episodios de amenazas y coacciones hacia su ex mujer, aprovechando el régimen de visitas que tenía con su hijo de 11 años de edad, y con la intención de causar el mayor daño psíquico posible a la madre, trasladó al menor en coche hasta un paraje apartado y boscoso, donde le asestó varios golpes en la cara y en la cabeza con una pala de obra que portaba al efecto, que causaron la muerte del pequeño.

Lo anterior evidencia la excepcionalidad de la imposición de la pena de prisión permanente revisable a casos extremadamente graves: en tres años y medio de vigencia hasta la fecha únicamente se ha aplicado cuatro veces.

Yo mismo he sido crítico con esta pena introducida en 2015 porque no veo con la rotundidad suficiente su acomodación a nuestro marco constitucional; su apellido de “permanente” así me lo sugiere, pero habrá que esperar a lo que diga nuestro Tribunal Constitucional, que como hemos apuntado tiene pendiente su estudio.

Mientras tanto, dado que la crueldad humana no parece tener límites, dicha pena se seguirá aplicando “a cuenta-gotas” en esos casos de gravedad extrema.

8 comentarios en “¿Cuántas veces se ha aplicado en España la pena de prisión permanente revisable?

  1. Gracias Roberto. Maravilloso artículo por su claridad y síntesis. Ojalá el Tribunal Constitucional permita que se mantenga esta pena permanente pero también revisable y sea aplicada con carácter excepcional para casos tan atroces como los que has señalado.

  2. Suscribo todo lo que dice la anterior lectora. Gracias. Yo me considero -como tanta gente- progresista pero creo que anteponer la protección a la infancia. ¿Qué se le dice sobre reinserción a una sociedad que asiste a una tercera o cuarta violación y/o asesinato de un menor porque estaba de permiso el violador reincidente?

  3. Con todo el respeto del mundo, yo sigo sin ver su encaje con la prevención general y especial del Derecho Penal y Penitenciario. Está muy bien apagar la alarma social y aplicar el “castigo” del Estado en su mayor rigor, a los casos, como describes “luctuosos”, pero no veo que la prisión permanente revisable sea un avance democrático, jurídico, ni social; ni que con ella se consiga una Sociedad más feliz, más justa y más “segura”, (que es de lo que se trata) pues criminales luctuosos va a seguir habiendo con ella y sin ella; y el afán/necesidad/sed de venganza, no se apaga ni con prisiones perpetuas, ni con penas de muerte.
    Un abrazo, Roberto.

  4. Buenos días, sólo una precisión: contra la pena de prisión permanente revisable no se ha interpuesto recurso de amparo sino recurso de inconstitucionalidad. Un saludo. Roberto.

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